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APADRINA UN BURRITO PDF Imprimir Correo electrónico

   Si te gustan los animales y especialmente los burros, aqui tienes tu oportunidad. 

   Esta es otra de las alternativas  para apoyar este proyecto (apadrinar a uno de nuestros queridos y sufridos burros).  Muchos de ellos han llevado un vida de duro trabajo en un estado de salud crítico. Desde su llegada se recuperan gracias a todos los que colaboran de una forma o de otra.

                                            Marvi


   Para apadrinar, lo único que tienes que hacer, es enviarnos tus datos personales y el nombre del burrito elegido a la dirección de correo Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla  para realizar el escrito con la historia del burro elegido.

   La forma de colaborar puede ser aportando una cantidad económica mensual (tu decides el importe) y/o  cualquier cosa que se te ocurra con el fin de contribuir de alguna manera. De lo que se trata es que estés complaciente con lo que haces y a su vez el burro sienta el cariño de otra persona más.  

 Puede ser también un regalo ideal para familiares y amigos.

A continuación incluimos la historia de 5 burritos a modo representativo.


                                            Viti

 HISTORIA VITI
   Le recogimos en Hoyo de Pinares un pueblo de la provincia de Ávila. Recibimos una llamada de la hija del propietario indicándonos que su padre ya no le utilizaba y quería deshacerse de él. A partir de este momento nos pusimos en marcha para coordinar guías y medio de transporte.

   El día del rescate nos hizo trabajar más de la cuenta para subirlo al remolque. Paciencia, zanahorias, algún que otro empujón y –sobre todo- la ayuda de algunos vecinos, fueron factores fundamentales para dar con su “humanidad” en el Van.   

   Desde muy pequeño, cuando ni tan siquiera tenía dos años, tuvo que soportar muchos kilos sobre sus espaldas. Su altura y robustez le condicionaron negativamente: su dueño le llegaba a cargar hasta 300 Kg. de leña y piñas en plena temporada. Por todo ello, su columna, que todavía no estaba consolidada, fue cediendo hasta el punto que podéis apreciar en la foto. Su enorme cabeza y expresión transmiten tanta nobleza y dulzura como grandullón es.
  
Una vez llegado a AMIBURRO, se le desparasitó y se le cortaron los cascos. Desde entonces  Viti se encuentra felizmente “prejubilado”. 
  

 
                         Somera

   Si no has venido todavía a burrolandia, visítanos, para tener un primer acercamiento con Felixin, Viti, Bienvenido, Leticia, Marvi, Lucera, Somera, Paloma, Buñuela...

   Aunque no podrás llevártelos a casa que querrías seguramente, si que :
      - Recibirás un certificado/escrito AMIBURRO  donde consta tu nombre, historia y fotografía
del  burrito.
      - Disfrutarás los domingos cepillándolo, paseándole, ...
      - Se te informará periodicamente de los diferentes eventos que participamos por si puedes y te apetece venir.
       ... y más cosas.

   Os esperamos el domingo in-situ para informarte de alguna pregunta que se te ocurra.

   Puedes hacer tu donativo mediante transferencia al Banco Santander: 0049-2679-80-2314079536 titular Asociación Amigos del Burro o facilitándonos tu cuenta, importe y periodicidad de cargo elegida. 

 Buñuela
 HISTORIA BUÑUELA
   De raza cordobesa-andaluza que nos quedan y ésta, además, es una de las primeras que vinieron a Tres Cantos, en el año 1.997. Llegó con Loreto, Clara, Bienvenido,… Todos convivían en una finca de un pueblo de Ciudad Real, limítrofe con la provincia de Toledo, en un estado semisalvaje. Estaban sueltos en una gran pradera. Allí pastaban, tenían arroyos para beber y, de forma periódica y en un lugar concreto les llevaban avena y cebada.

    Su captura fue muy complicada y trabajosa: los guardeses lograron concentrarlos en un cortijo y, con el camión cubriendo la puerta, poco a poco logramos que subieran. La hazaña para subir a más de una veintena de burros duró cerca de cuatro horas. Se llama Buñuela haciendo honor al apellido de una ex concejala de cultura y festejos, ya que, debido a sus gestiones y empeño, participamos por primera vez en la Cabalgata de Reyes. Las dos se conocen personalmente.

    En el año 2006 se quedó preñada y, ante el asombro general, parió dos crías; desgraciadamente murieron las dos al poco de nacer.      

   Buena y tranquila donde las haya, aunque lleva muchos años con nosotros, cuando se le empezó a poner el cabezal, no le gustaba nada que le tocaras las orejas. Los cascos le crecen mucho y deprisa y, por su forma de pisar, siempre se ha quejado de los pechos delanteros.

   Ha estado durante ocho meses en la finca de un amigo nuestro, pastando y haciendo compañía a otros animales. Allí ha tenido una dedicación exclusiva por parte de la familia, y visitas periódicas de algunos miembros  la asociación para su supervisión y corte de cascos.

   Es una de las emblemáticas de AMIBURRO. Nunca olvidaremos -cuando era más joven- las caídas y trompazos que nos dimos cuando intentábamos domarla.


 Lucera
  HISTORIA LUCERA
   Ingresó en la Asociación en el año 2.008. Falleció su dueño, y un familiar se puso en contacto con nosotros para que fuéramos a recogerla a Valdilecha, un pueblo de la Comunidad de Madrid. La viuda -ya muy mayor- sufría al verla porque le recordaba a su marido, y además, no sabía qué hacer con ella.    El animal seguía al dueño como un perrito y la tenía como un entretenimiento, sólo para arar un pequeño huerto familiar.

   A diferencia de otros burros rescatados o cedidos, Lucera no había tenido una vida de duro trabajo y maltrato.

   Muy complicada la labor de subirla al remolque para traerla a Tres Cantos. Prácticamente hubo que llevarla en volandas al “Van”; hincó las patas en el suelo, plegó las orejas, y rebuznó: “De aquí no me mueve nadie”... Pero se equivocó, y subió, y viajo a Burrolandia.

   Llegó a la finca con toda la grupa “en carne viva” debido al miedo y las apreturas que llevaba contra el remolque. Bajo de él mejor que subió y, una vez en tierra, se puso a dar coces a todo lo que se meneaba alrededor. No podías arrimarte a ella por detrás, sobre todo, cuando estaba en la cuadra. Parece ser que todo era debido al miedo, el cambio de entorno y la fijación y cariño que tenía por su único y exclusivo dueño, recién fallecido. Ya no cocea, pero es mejor ser precavido y no provocarla mucho: es muy suya “pa” sus cosas.

   Debido a su docilidad y buen talante ha desfilado en la cabalgata de Reyes de Tres Cantos y ha viajado a Madrid a participar en la fiesta de San Antón, siendo bendecida por el Santo y “entrevistada”. 

   En Burrolandia se ha convertido en una burrilla-perro: cariñosa, que te busca, que te saluda y te sigue a todas partes demandando el cariño que perdió y ha recobrado en todos y cada uno de los que la queremos.


   Felixin

   HISTORIA FELIXIN
     Se le puso este nombre, porque  el pastor que colabora con la Asociación se llama así.  A los pocos meses de nacer junto con su  madre, les llevamos a una granja de la Comunidad de Madrid en las proximidades de Tres Cantos.

    Durante su estancia allí estuvo de lo más feliz según nos contó el cuidador ya que tenían muchas visitas, los niños le acariciaban y le daban alguna manzana que otra.  Colaboradores  de Amiburro iban de vez en cuando a verle. Al año de estar allí su madre tuvo otra cría  y al ser también macho, no se llevaban muy bien. Nos llamaron ante esta situación, para que fuéramos a recogerle ya que con la nueva cría y la madre tenían suficiente.

    La foto está realizada en la cabalgata de Reyes. Sus semejantes "el resto de burros de Amiburro", ya no le recordaban y como pasa siempre, tuvieron que pasar unos días hasta su adaptación con la manada en la cuadra general. Todos nos alegramos de su llegada, pero más aún algunos de nuestros simpatizantes que tenían un especial afecto hacia él.

   Su mirada transmite ternura y nobleza. El es peludo, tamaño medio, es fuerte y muy muy cariñoso. A quien mejor conoce es a Félix por algo le pusimos Felixin. Recordamos el primer día que le esquilamos y le cortamos los cascos. Tomó nota y las sucesivas veces sin problemas.

   Hace un tiempo nos llamó una productora de televisión para realizar un pequeño rodaje, ¿quien crees que fue el actor? adivinaste, Felixin. Fue para un programa de Disney y parecía que lo había hecho más días. Su compañero de rodaje fue Felipe, todo salió perfecto posando ante las camaras.


                            Moli Molinera
   HISTORIA MOLI
    Moli la grande la llamábamos cuando vivía la mítica Moli, junto a Rufa, Manchas, Tocha… ¡Qué burras aquellas!, qué recuerdos. No todas las burras pueden heredar estos nombres, pero Moli la grande, que actualmente se llama Moli, sí. Su aspecto y actitud, tan similar a la anterior burra, nos llevó a ponerla el mismo nombre.

    Fuimos a recogerla a Navalafuente, Madrid. Estaba en una finca con caballos, otros burros y reses bravas. La verdad es que ni preguntamos porqué no la querían, directamente la recogimos.

    Siempre ha sido muy cercana, aunque, desde que ha tenido crías, su comportamiento en determinadas ocasiones es muy rebelde,... en realidad, siempre lo ha sido. A la hora de comer es la dueña del comedero: refunfuña y, empujón va empujón viene; es capaz de echar hasta la burra más grande. Como te vea entrar por la puerta de Burrolandia con una bolsa, allá va, a situarse “en primera línea de playa”... Y si es de fruta, se pone hasta la servilleta. 

   
A esta raza de burros (zamorano-leonés) es necesario esquilarlos para que estén más frescos en verano y eliminarles los parásitos externos que pudieran tener. 
Hay que estar muy pendiente de sus cascos porque tienden a crecerle mal y es necesario estar atentos a su evolución.

   Está muy acostumbrada a que la paseemos y a participar en todo tipo de eventos externos. Cuando le pongas el cabezal, no tendrás ningún problema en llevarla del ramal.

   Estamos seguros, dada la experiencia de años con ellos, que la cercanía a estos encantadores y sorprendentes animales, -observa lo delicados que son bebiendo agua- te dará muchas satisfacciones.


  
   Gracias de antemano por tu colaboración.